Miguel Grau
Los reglamentos de nuestra marina de guerra disponen que en todas las cámaras de los buques nacionales se tenga un retrato del Gran Almirante don Miguel Grau Seminario. El B.A.P. “Unión” se diferencia parcialmente de esta norma en el sentido de que, en lugar del clásico retrato oficial de Grau como capitán de navío, nuestro retrato muestra a un Miguel Grau bastante más joven, a los 30 años. Es que el cuadro obra del conocido pintor Bill Caro (donado al buque por la Asociación Cultural Peruano-Británica durante la gestión de su presidente y descendiente del héroe Miguel Grau Malachowski) está inspirado en una fotografía que la familia conserva hasta hoy que Grau se tomó en Río de Janeiro, cuando era comandante de la Corbeta “Unión”. Como dato anecdótico humano, esta fotografía fue enviada como tarjeta postal dirigida a “las hermanitas Cavero”.
Como se sabe, una de estas “hermanitas” no es otra que doña Dolores quien más tarde se convertiría en las propias palabras de Grau, en su “idolatrada esposa” y cuyos restos descansan juntos en la cripta dedicada al Gran Almirante en la Escuela Naval del Perú. La otra hermana doña Manuela Cavero Núñez se casó con el gran amigo de Grau, el oficial de la armada chilena que llegó al grado de contralmirante y comandante general de la marina de su país, Oscar Viel Toro. Fue este oficial quien custodió en su mausoleo familiar los restos de su amigo, compadre y concuñado, nuestro gran almirante, hasta que pudieron ser repatriados al Perú.
